Versos

Olas rompiendo en la orilla. Cartagena

El amor cuando se rompe

no tiene sucedáneos

carece de continente

se escapa al significado.

En la maraña del tiempo

palabras (in)pronunciadas

sin testigos ni luz ni credo.

Sopla el viento del sueño

y en el cielo a lo lejos

lloran las golondrinas

laten los versos.

de un poema inacabado

y sin dueño.

En llamas

Flores de temporada. Cartagena, Junio.

No sé qué es lo que tiene el tiempo

que a veces para

y no nos queda.

Las fuerzas están en huelga

la vida muerde,

el aire huele a miseria,

las cenizas queman.

La muerte no lo resetea todo.

La esfera repite sus ciclos.

La (in)materia.

He visto las señales el devenir

sacudo la cobardía…

La imprecisión se queda fuera.

Unos segundos en llamas y

mi fénix vuela.

Fuego

Amanecer en el mar. Cartagena.

Se estrechan las distancias, se habla en silencio.

Se suspira por dentro, se acaban las arrogancias.

Se vacía la tristeza, siento esas mariposas.

Suenan campanillas de viento,

y forman corro las estrellas.

Solo los dos en el agua,

se propagan las carcajadas

Será que escuchas los versos.

Saltan chispas, se calientan los reproches…

Solos los dos sobre estos leños. Se apagan los egos.

A fuego lento…

Escribir

Flores, Cartagena.

Apenas ocupan una cuartilla, pero siento que llevan mi sangre

La esencia de un espíritu

encriptada en un algoritmo escarlata

bañada en la tinta de un documento word.

Exactamente los renglones necesarios

para tensar el hilo

mientras armo balas que son cañones y retomó la historia,

esa sombra en gris guardada bajo siete llaves,

los demonios de la infancia

que, de alguna manera,

nos marcan.

Las pulsaciones del hombre

pasiones, miedos, retos y obsesiones …

la vida, la muerte, el amor, el poder,

la fuerza, el sexo,

cualquier acción es fruto de un carácter,

el temperamento de ese personaje

que debo dominar como un funambulista

en esa magia en la que vivo sueños en primera persona

Eso es escribir.

 

 

 

 

 

Eternidad

Es tu amor

saber que estás

el resto

mi verdad …

Una historia sin final

calma, humedad

es paz ardiendo en mi hogar.

Al calor de tu espejo

siento la calma del fuego

tú estás detrás y

en la arena adormece

la eternidad.

Karma

Logras entrar en ese espacio invisible

Con los dedos haces magia o…

son tus palabras.

Tu mirada me lanza a un precipicio,

al run-run de esa voz siento llamas.

Saberte reconforta el alma

algunos hablan de amor

otros dicen que es el karma.

Tu consigues que yo

no tire la toalla.

No sé qué tienes cuando callas,

pero … me desarmas.

Flor de un día que es

perenne en esta charla.

Luz

Playa del Cavanna. La Manga del Mar Menor. Cartagena, junio 2022.

El sol sale cada día

sin pedir perdón

melancólica indiferencia en la voz.

Tú eliges la senda, el camino,

la canción.

Palabras inapropiadas.

Todo es confuso y se acabó.

No tengo respuesta, ni prórroga…

evasión.

(Des)aprehender los egos,

partir de cero

sin un adiós.

Amar es el leitmotiv,

y la luz soy yo.

A veces

Arte urbano. Murcia.

A veces llegan cartas y fuera…

llueven las amenazas.

A veces no hay agua en el cristal

ni existe vaso,

ni hay un espejo…

A veces se me olvida que existes

con otra apariencia.

A veces te pienso en esa dimensión

sin marcador…

que es mi universo.

A veces como hoy

en estos versos…

Ira de paja

Instalación del festival Mucho más Mayo. Cartagena.

No me ofenden tus palabras

pero duele la metralla

De ira van colmadas

tienen el poso del odio y la amenaza

¿Cuántos quiénes más hacen falta?

para liberar un ¡Ya basta!

Esas dos palabras…

La inconsistencia de lo inconcreto

en la torva del tiempo.

Esas polillas del miedo solo son

fantasmas

que me desgastan.

La inexistencia de un alma

espíritu aborregado en cubos que

no son solo

fugaces estacas de paja.

Cómo escuecen las heridas que te gastas

incapaz de pronunciarlas

Responde mi silencio

y tú mientras …

callas.

Gris pinocho

Marioneta de madera pintada. Pinocho. Cartagena

Doblada la sonrisa. Con la monótona inexistencia

del que dejó de soñar que quizás exista un mañana

ese gemido es ya conocido, el mismo fantasma.

Estalactitas de miedo en el mantra,

manchas de una infancia en gris pinocho.

Se agitan las esquirlas de arena en mi playa.

Marejada en los océanos, esta noche rondan

los señuelos de una vida…, empachada en palabras

Acaba el poema, pero sé que mañana

esa sirena seguirá en el agua … 

 

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