Al ocaso

El sol viste de plata arde el amor en el mar. Sopla el viento de Levante este instante es la eternidad. La juventud de dos almas es dulce la amistad. En las tormentas, la llama, la calma… en la tempestad. Los astros se saludan en las noches de luna hay amor en la mar.

Gracias, mi amigo

Hablar contigo es mirarme en un espejo. Ese placer de verme desnuda a tu lado sin miedos, sabedora de tu complicidad eterna. Igual que siempre tu voz me espabila, me rejuvenece. Vuelvo a mi ser original, el que me acompaña en el viaje, ya ni recuerdo el tiempo. Defensor de mi alma hasta la médula,Sigue leyendo «Gracias, mi amigo»