Gracias, mi amigo

Hablar contigo es mirarme en un espejo. Ese placer de verme desnuda a tu lado sin miedos, sabedora de tu complicidad eterna. Igual que siempre tu voz me espabila, me rejuvenece. Vuelvo a mi ser original, el que me acompaña en el viaje, ya ni recuerdo el tiempo. Defensor de mi alma hasta la médula,Sigue leyendo “Gracias, mi amigo”