Ángel y su tronco viejo

Yacía sobre la hierba recostado sobre el pecho de un tronco viejo, acartonado por la sequía, tieso. Allí solía gastar las tardes, ajeno a la Lonja, a ese olor nauseabundo que se había alojado en su nariz, ya ni recordaba el tiempo. La improvisada nana que arrullaba sus noches, cuando el lento llanto de esaSigue leyendo “Ángel y su tronco viejo”